Una realidad muy clara que me vino cuando perdí a mi padre, justo por la misma enfermedad, es que hay mucha gente que hasta que no pierde a un ser querido no empatiza con este asunto. Perder a un familiar o amigo y más cuando tienes un vínculo cercano con él es muy duro y se tarda mucho en sobrellevarse. A mí Ana Obregón me parece muy valiente por haber salido a hablar sobre la realidad y pedir por una causa justa cuando está pasando un duelo (que sepa tu señor cuñado y cuñados del mundo que un duelo tarda lo menos dos años en superarse y que siempre hay momentos pasados ya años en que estrañas a la persona querida y de repente te pones a llorar).