YA hay siete páginas que te lo confirman, pero por si no te queda claro, te lo digo yo también: es un regalo absolutamente horrible, con toda la buena intención, pero horrible y gordófobo. Si tu a amiga es sensible la vas a hundir en la más profunda de las miserias. Y si tu amiga tiene mala leche, te invitará a enchufártelo por el esfinter que más te acomode. Eso si no se anima a hacerlo ella misma, para ahorrarte trabajo.