Se desprecia un montón la labor de los docentes de preescolar como si en esos años los niños no pudieran aprender nada.
Si la profesora ve que la niña no llega a los objetivos del año es normal que le envíe clases de refuerzo para que pueda cogerse al nivel de los demás niños y pueda seguir la marcha de todos. Si no, tu hija estará siempre un paso detrás de ellos y será fácil que se sienta frustrada.
Las clases de refuerzo no son un castigo como no lo es el repetir curso.