Tu madre es una señora adulta que toma sus propias decisiones. Tú has hecho lo que tenías que hacer: hablar con ella y aconsejarle. Pero no puedes estar en ese sinvivir. No puedes obligarla a actuar de la manera que tú quieres que actúe. Si te jode, pues te jode. Pero ya está. Aprende a lidiar y a vivir con la situación y no a resistirte a ella.