A mi me pasa al contrario, no he engordado ni nada y todos mis pantalones de antes me valen y si me compro algo nuevo tengo que coger una talla más. Lo gracioso es que mido los pantalones de antes con los de ahora y son exactamente iguales , algunos incluso más pequeños que los de antes. El tallaje es un cachondeo. Juegan mucho con las personas.