No deja de ser uno de los tantos estigmas que nos deja la sociedad machista en la que vivimos. A nosotras nos crían, queriendo o sin querer, para gustar, para cuidar, para ser atentas con los demás, para dar buena imagen, y además si no gustamos se nos suele ir la autoestima al subsuelo, así que con toda esa información metida en el subconsciente, claro que no nos importa hacerlo, le va a gustar, nos vamos a sentir deseadas. Pero ellos no son educados así, no tienen esa necesidad de satisfacer al otro para sentirse bien, y además la mayoría tiene el porno como referencia, que normalmente esta orientado al placer masculino y al uso de la mujer para este fin.