Si te hubiera pasado algo menos grave que el fallecimiento de una amiga y el quiebre de tu empresa (wtf, en serio) te diría que hablases claramente con él y le dijeras lo que necesitas. Y que si hecho eso no reacciona, te planteases si quizá es el tipo de compañero que quieres en tu vida.
Pero, en serio, esto es excesivo. Este tío no va a estar cuando lo necesites (bueno, cuando lo vuelvas a necesitar), no merece la pena. Mira a ver si quieres pasarte la vida explicándole y convenciéndolo para que te apoye cuando estás jodida.