Intenta recuperar a tus amigas. Ha pasado poco tiempo. Pídeles ayuda y explícales, discúlpate… Seguro que las recuperas.
Lo malo de las experiencias tan intensas (aunque sean tan negativas) es que enganchan. Yo no soy experta, pero tiene que haber algún rollo químico de adrenalina o algo así que hace que nos mole el peligro. A ver, nos «»»mole»»». Y de repente te has pasado 4 meses lidiando con un reto llamado Fulanito, que no es más que eso. Un reto, un desafío. Porque solo da problemas y cómo mola eso de solucionar problemas, verdad?
En fin, mira hacia atrás. Aprende. Y sigue adelante. Ahora no lo ves, pero te ha hecho un favor. No le necesitas para nada.