Yo soy de esas! Y (al menos en mi caso) es algo que no se hace con maldad. Mi pareja ha sido la que ha sufrido todos mis «no sé nada, voy a suspender». Pobre hombre! Y luego yo sacaba mejor nota. En mi caso me ponía tan nerviosa que hasta lloraba por «no saber nada» y no quería ni ir al examen. Y es que lo creemos de verdad, que tenemos la memoria vacía. Analizando lo que me pasaba, llegué a la conclusión de que era más consciente de lo que no me sabía, que de lo que sí me sabía. Mi pareja me ayudó como pudo a aprender a calmarme y a centrarme en lo que sabía. Quizá ese es su problema también.