Y tus necesidades qué? Y ya veremos después del parto, yo con la primera no pude tener relaciones sin dolor hasta el cuarto mes, y mis ganas de hacerlo no aparecieron hasta casi los dos años entre las hormonas y el cansancio. Es como que el cuerpo te dice «no es el momento de procrear». Con el segundo acabo de salir de la cuarentena y aún no me he animado a probar, pero tampoco es que me haga ilusión. Háblalo con él porque se tiene que ir haciendo a la idea, porque por mucho que él quiera la presión que ejercen agota mentalmente y lo nuestro también es fisiológico, que no se te olvide. Nuestras necesidades cuentan exactamente igual que las suyas, la prioridad es la atención al bebé las 24 horas y la decisión de traer un hijo al mundo es de los dos… Así que ajo y agua