Yo en todos mis embarazos (este es el tercero) nunca he perdido las ganas, ni siquiera en la cuarentena. Y a mi marido sí le pasó con el primero que no sé si sería el agotamiento, el cambio de rol, la nueva maternidad/paternidad… que estuvimos 8 meses sin hacer nada. Lo hablamos y aunque obviamente mis ganas seguían ahí yo lo respeté en todo momento ¡faltaría más!
Te cuento esto porque puedo entender que él tenga ganas y también cómo te sientes tú, pero presionar nunca es el camino, y hacerlo por obligación menos aún. Pero creo que para tu pareja lo «peor» llegará después, y debéis tener una conversación para que tenga la empatía y el respeto suficiente para que no se le haga un mundo esta situación.
Enhorabuena y ya verás cómo el parto va genial. Un abrazo