Te invito a cambiar de percepción, digamos usar otros lentes para ver la situación.
Tu primer bebé falleció por algo que estaba fuera de vuestras manos. Y fue amado, cuidado y honrado.
No tienes por qué pensar en su muerte, puedes pensar que durante su poco tiempo de vida, te trajo felicidad a cambio de amor.
Este bebé está vivo y desea ser amado también, y le estás transmitiendo miedo.
Ámalo, acéptalo, es otro bebé, otro hijo, no va a reemplazar a tu primer bebé, será tu segundo hijo, y así aceptan la realidad de lo sucedido. Ámalo y ámate. Permítete demostrarle amor, sin perder el amor por el primero.