Mi recomendación es que, si lo ves sincero, lo sigas conociendo pero que, en cualquier caso, tengas cuidado. En mi caso, inicié una relación y tenía comportamientos similares y causas también similares. El tema acabó siendo dramático y llegó a malos tratos. Me costó muchísimo superarlo y volver a tener una relación normal y sana. No tiene por qué ser así: cada uno gestiona sus emociones como puede, pero también creo que las personas sacamos lo que somos en los peores momentos.