Pues yo te apoyo completamente. Efectivamente la boda es cosa de ambos y tú no tenías que decir que sí solo porque te hubieran hecho esa encerrona. Yo entiendo que aunque la boda no fuera a ser ya, no estás en el momento emocional adecuado para tomar esa decisión. Desde luego a mí no me gustaría recordar el día de la pedida como una época en la que lo estaba pasando mal y tuve que decir sí por la presión de quedar bien.
Háblalo con tu pareja, expresad vuestros sentimientos y aclarad las cosas ente los dos. A tu familia ya se les pasará el enfado…