Lo de que ella se siente menos adulta con tus cuento, es hasta un halago. Quizás se siente presa de esa idea generalizada de que somos estables viviendo en pareja y tenemos que portarnos como se portan los adultos y tal, y se pierde la chispa de locura, tal vez.
Ahora, lo otro más bien parece que ella ni puede aceptar que la gente con kilos extras sea atractiva.
Tú, sigue con tu follamigo