En nuestro caso, cuenta propia cada uno y otra en común para los gastos.
Como nuestra diferencia de sueldo es bastante grande, él aporta más a los gastos proporcionalmente. es algo que hemos acordado y tampoco es que hayamos hecho el cálculo en porcentaje.
De esta forma los dos podemos ahorrar todos los meses un dinero, si aportaramos lo mismo, él ahorraría y yo no podría. Al final lo más seguro es que esos ahorros acaben invertidos en algo que disfrutaremos los dos en el futuro.