Hola, siento mucho que hayas vivido esa experiencia.
Pero en todo caso creo que hay que comprender que no podemos «forzar» a nadie a que les guste nuestro cuerpo. Igual que yo tampoco podría forzarme a que me gusten los rubios si me gustan los morenos (es un ejemplo).
En resumen: debes trabajar tu autoestima, sobre todo por las heridas que tienes con lo de tu madre. A partir de eso, siempre habrá personas que sientan atracción y otras que no.