Gracias Miriam por este comentario. Me parece increíble con la cantidad de mujeres forzadas a tener sexo obligadas y el problema social que esto supone, que ahora normalicemos nosotras exigir sexo a los hombres. Las personas no son máquinas expendedoras de sexo y pueden tener problemas y una relación afectiva va más allá de la frecuencia sexual. Hay muchas alternativas y la masturbacióm es una de ellas, incluso le propone que tenga sexo con otras personas psra que esté satisfecha, y aún así, el objetivo es forzarle a él a algo que no puede dar por un tratamiento médico importante. Lo de las pastillas para aumentar la libido ya me parece el colmo. Medicarse para cumplir con las demandas sexuales de una pareja. Parece que ahora somos nosotras las que pensamos con la entrepierna y tratamos a los demás como objetos.