Mira yo estoy igual. Al principio follabamos muchísimo (aunque él era incapaz de correrse por temas de ansiedad súper fuerte) lo haciamos todos los día varias veces porque él decía que le gustaba aún así. Luego empezó a medicarse y adiós a la líbido, ahora quizá lo hacemos 1 cada dos semanas, con suerte 1 a la semana. Con él he disfrutado del sexo como nadie, y ahora aunque lo hagamos muy poco siempre es muy bueno y muy especial, porque lo amo muchísimo y en el resto de cosas es todo perfecto. Yo personalmente me he adaptado (es verdad que uso mucho el vibrador) pero es que a mi me compensa, entiendo que no es porque no quiera, si me pasara a mi esperaría que él tuviese la misma comprensión. Sí, muchas veces me he quedado con las ganas, pero lo tengo asumido. Después de relaciones desasteosas con tíos súper activos, valoro más lo que tengo ahora. La perfección no existe por desgracia.