O a lo mejor aprendiste de esa experiencia, y aquí tienes la oportunidad de que ese dolor que viviste no fuera para nada. Quizá lo que viviste fue para que aprendieras a quererte y a estar con gente generosa. Haz caso a tu instinto. Haz caso a tu experiencia. Déjalo. Es la única forma de que mañana llegué alguien generoso.