A efectos prácticos el piso es de ellos. Y solo te lo prestarán cuando cumplas con sus expectativas: ser dos años mayor y ya casada. Te han hecho un amarre de los buenos.
Mi opinión si no quieres casarte es pedirles el dinero que les prestaste e irte de alquiler con tu chico (cómo hacemos la mayoría de mortales).
Vaya con algunos padres que joyas de la época de Franco quedan por ahí sueltos.