Hola!
Ánimo. Está claro que le decías una cosa, pero en realidad necesitabas otra.
Me da pena leer esta historia (son tantas!!!) donde nos empeñamos en dejar claro que no queremos, que no necesitamos, que no dependemos de otr@s pero al final queremos y necesitamos ese afecto, esa cercanía.
Me da pena leer,como desde el principio, te embarcas en una «relación» que te esfuerzas en no reconocer como tal, pero que tú en el fondo es lo que quieres: cariños, estabilidad, afecto, seguridad, confianza… es miedo a la implicación afectiva, miedo a reconocer que se quiere y que se quiere ser queridos.
Lo siento un montón!! Por supuesto que esto pasará ( y viendo la superficialidad/inmadurez sentimental de este chico, mejor así); de cara a próxima experiencia, creo que la sinceridad con los propios sentimientos es la clave 😉
Ánimo!!!