Esa persona no es tu amiga. No eres mala por no querer hacerte cargo de ella. No es tu amiga. Tienes todo el derecho del mundo a vivir tranquila en tu casa sin cargar con una persona que se aprovecha de ti y te pone en riesgo.
Esa mujer se ha pasado de la raya, se ha pasado tanto que la raya ni la ve. En este punto, a la mierda la asertividad. Con unas pocas frases tienes: «En dos días te vas de mi casa. No quiero que sigas aquí. Pasado el plazo cambiaré la cerradura y tus cosas estarán en el contenedor más próximo.» Ella no tiene que entenderlo ni le tiene por qué parecer bien. Pero es tu casa y punto.