Una cosa es permanecer al lado de alguien que se esfuerza por cambiar actitudes que le perjudican y apoyarlo, y otra hacerle cambiar y «guiarle» en lo que tiene que hacer. Es la propia persona la que tiene que querer avanzar, no su pareja la que le empuje y premie como si fuera un perro… Muy en desacuerdo con este post, da una imagen falsamente positiva del complejo de salvadora.