Mi pareja no llega a los extremos de la tuya, si me ve mal, intenta que esté bien a toda costa, lo cual es también un poco agobiante porque los días que necesitas estar mal por cualquier cosa, te presiona para que cambies el chip, y a veces no hay energías ni ganas. Sí que es verdad que hablándolo, reflexionó y cuando le sale esta actitud de «salvador», la corrige sin tener que yo decírselo, pero él sí aceptó ir a terapia para trabajarse sus propias inseguridades… Con esto quiero decir que si él no reconoce que hay un problema ni acepta trabajarse, poco cambio va a haber… Es imposible que nuestras parejas sean perfectas, pero cuando es algo que causa malestar a una de las partes y la otra está cómoda tal y como están, es un desgaste emocional tremendo que, al menos yo, no aceptaría.
Muchos ánimos preciosa!