Los dos primeros años de la vida de un bebé son los peores con diferencia. Los miedos son normales y los tendrás siempre. Cuando estés esperando al segundo (si lo haces) te preguntarás si le vas a querer tanto como al primero, etc. Deja que la cosa fluya y no te preocupes. Te lo dice alguien que es experta en rallarse.