Amo leer historias asi. Creo en la bondad de la gente.
A Mi abuela en sus últimos años de vida la cuido una maravillosa señora Rumana. Que jamás se quejó de nada aunque mi abuela comenzó con demencia y delirios. Una buena parte de su familia quería que fuera a una residencia, otros resistimos y la cuidamos en casa, entre ellos esta mujer,
Jamás se llevó nada de casa, apenas quería comer para que nadie dijera que se aprovechaba.
Sólo puedo agradecérselo y agradecer a la gente comprometida con los cuidados de los ancianos y dependientes.