Chica, no sé, de mis amigas ninguna nos hemos separado al tener hijos. Claro que hay momentos duros. Mi hijo mayor durmió fatal hasta los 18 meses, era una tortura, y tuvimos una temporada que nuestra relación era básicamente ir a trabajar y hacer turnos para dormir, porque nos estaba acabando con la salud. Pero siempre tuvimos muy claro por qué lo hacíamos y que esa situación no iba a ser eterna. De hecho, hacer esos turnos para poder descansar eran una prueba de amor también. Y mira, sobrevivimos y repetimos experiencia (la segunda duerme mejor, por suerte).
Yo creo que las parejas que se separan es porque ya tenían problemas de antes, o porque una de las partes (el hombre, muchas veces) delega casi todo el cuidado del bebé en la otra persona, que evidentemente acaba hasta las narices.