Pues mi hija y yo nos disfrazamos en plena cuarentena y siempre a las 8 cuando salían a aplaudir a los balcones,nosotras bajábamos a la calle a saludar a los vecinos. Cada día con uno distinto e improvisado.un día me quede dormida y mi madre subió a buscarme porque los vecinos me echaban de menos. Gracias canarios, por no ser como esa señora