Y por cierto, me alegro mucho por tu hija. Porque parece que quizá este aprendiendo a ser asertiva y a no dejarse pisar. Porque si no, si la pobre seguía manteniéndose en ese rol que le estabas colocando de sumisa y de hacer todo lo que tú quieres (o necesitas) solo para complacerte, ignorando todos los perjuicios que le provoca a ella, menuda vida le iba a esperar de felpudo a la pobre…