Habéis sido demasiado sutiles para lo que entiende ella. A ella no le molesta que estéis ni necesita un escritorio, pero a vosotras sí. Ella no tiene por qué entender que el problema es que estáis molestas de que esté ahí. Le habéis preguntado de forma indirecta y puede suponer que estáis en la habitación porque queréis. Ella da por hecho que si a ella no le molesta y os lo ha dicho, está todo bien, mientras vosotras dais por hecho que debería percibir vuestra incomodidad. Sois personas diferentes y es mejor ir al grano para que no haya malentendidos. La frase tiene que ser «oye, nos molesta que estés en el salón todo el día y queremos ese espacio para nosotras». Sin rodeos ni suavizarlo. Así lo entenderá mejor, tendréis cada una su espacio y límites más claros.