Hace tiempo, estuve en una situación parecida a la tuya.
Mi expareja tenía una dependencia emocional bestial de su madre.
Él vivía con sus padres y el plan que siempre proponía era que yo fuese a su casa y estuviésemos allí (con sus padres viendo pelis, cocinando, etc.)
Cuando yo proponía que fuésemos a cualquier otro sitio como al cine o a pasear, él invitaba sin comentármelo a sus padres, y aparecían los tres.
Intenté hablarlo con él en unas cuantas ocasiones y se cabreada muchísimo, incluso intentaba hacerme chantaje emocional diciendo que con lo que me quería su madre cómo podía despreciarla así.
Cuando, en alguna ocasión, yo conseguía que hiciesemos algún plan solos, al llegar a su casa su madre estaba llorando o enfadada.
Llegó un punto que yo sentía que tenía que luchar contra su madre para pasar tiempo con él. Y he de decir que ella siempre me trató genial.
Un día, hablando de planes de futuro, me soltó que él no pensaba buscar trabajo ni irse nunca de casa de sus padres, que estaba muy bien allí y que él tenía pensado que cuando yo acabase la carrera me fuese a vivir allí con ellos (what?!)
Obviamente salí de esa relación pitando.
Mi consejo es que si él no acepta la situación, ni cómo te afecta a ti, ni quiere ir a terapia… Aléjate, porque las cosas no van a cambiar por arte de magia