Hola, Andrea.
Me llamo Ana y soy bisexual, reconocida desde los 18 años; ahora tengo 35. Por tanto, cómo tú, cuando joven, tuve «problemas» a la hora de establecer contactos con el mismo sexo y también por mi físico; y sí, las chicas somos complicadas. Te voy a dar unos consejos, a ver si te sirve como orientación:
1) Si buscas pareja estable, te aconsejo, primero, que busques contacto directo con chicas, uniéndote a grupos con intereses parecidos: el cara a cara es esencial, y el trato, indispensable. Utiliza las aplicaciones como último recurso: en mi experiencia, este tipo de programas tiene sus inconvenientes, y es complicado encontrar chicas «normales».
2) Rehuye del ambiente: no quiero decir que para conocer chicas no te pases por garitos de moda, ojo, lo que pretendo reflejar es que esos sitios no son los mejores para encontrar pareja estable, pero sí para divertirse, para conocer chicas sin más pretensiones, etc. Las redes de ligoteo son un reflejo de lo que te vas a encontrar en el ambiente: todas se conocen, y probablemente, todas hayan o tengan relación entre todas, y de ahí, al bollodrama y a las locas. Reitero: no estoy prohibiendo que vayas a esos sitios, al contrario, si lo que quieres es pasarlo genial, adelante, yo no soy de ambiente por ejemplo pero de vez en cuando, de higas a brevas, voy por diversión, y no para «ligar» ni «conocer gente». Lo mismo sería para las heterosexuales que buscan a su príncipe azul en una discoteca cuando la realidad es bien diferente: para echar un clavo, quizás, pero a honrosas excepciones conoces a alguien que valga la pena en un sitio festivo que parece más un antro de carne que otra cosa. Otro defecto del ambiente: la creación de «micromundo». Habrá de todo como en botica, pero el hecho de que tú seas cual y ya te encasillen en un mundo concreto, deprime, esto es: si eres lesbiana, todas tus amigas tienen que ser lesbianas (y sólo te relacionas con tales), los sitios a los que vas tienen que ser de lesbianas, tu forma de vida ha de ser totalmente lesbiana, etc. No nos equivocemos: el mundo es MUY GRANDE como para reducirlo a un grupo, con independencia de sus diferencias: tú eres alguien más del mundo, no reduzcas las posibilidades de enriquecerlo dentro de una comuna. Las bolleras «cerradas» son de lo peor, tan ignorantes e incapaces de abrirse a un universo de experiencias distintas, siempre encerradas en su mundo de bollodramas, y se creen especiales por «separarse», pero en el fondo no dejan de ser personas normales y corrientes.
3) Sé tu misma: quien te quiera, te va a aceptar tal y como eres, tanto por dentro, como por fuera. Y si no te acepta, no te preocupes, entonces no valía la pena. Da igual que seas alta o baja, o gordita o delgada: una mujer que demuestra seguridad en sí misma y sabe lo que quiere conquista. Y eso es una verdad universal. Teniendo en cuenta que el mercado está difícil, tenemos también que concienciarnos de que no podemos cambiar para gustarles a otras, por eso, sé auténtica, vive y jamás declines algún aspecto de tu forma de ser o tu físico para estar con alguien. En lo personal, el físico me da igual, a mí una chica que me hace reír y me respeta, me conquista, lástima que muchas bollolocas sean unas esaboridas y su monotema sobre exs malvadas no tengan los dos dedos de frente que hacen falta para currarse un poco el conocer a alguien en profundidad, y quién sabe, acabar en algo serio.
4) Aprende a quererte: seamos realistas, esto de encontrar pareja es súper difícil. En mi caso, he tenido cinco relaciones, unas buenas, otras mejores, y llevo años soltera, pero por voluntad propia, quizás porque estoy algo desencantada y por mi situación de salud me impiden cambiar el chip, pero no pierdo la esperanza. Por eso, como he tenido que aprender a quererme, ahora no me pesa estar sola, no he desarrollado dependencia emocional hacia alguien y sigo mi camino sin obsesionarme con eso de que aparecerá alguien para cambiarme la existencia: tenemos que ser nosotras quienes cambiemos nuestra vida, tenemos que meternos en la cabeza que el amor no es una necesidad, SINO UNA OPCIÓN, y cuando llega, llega, y comparte tu amor con quien lo merezca, que seas libre de escoger de estar al lado de alguien que te va a corresponder, porque estar por estar con alguien o permanecer a su lado por miedo a la soledad, es muy chungo. Tú dices que crees que estás perdiendo una etapa muy importante de tu vida, pero no es cierto: tienes que disfrutar de tu juventud, de tu tiempo: cuando toque, ya tocará. Enamorarse no es algo que pase de un día para otro: es un proceso. No estás perdiendo el tiempo: estás aprendido a disfrutarlo sola, y eso es positivo, porque de cara al día de mañana, si esa pareja no aparece, tú estarás tan a gusto que no necesitarás a nadie para sentirte completa. Que ya lo decía Lennon: no existen las medias naranjas, que somos la naranja completa.
5) Huye de las tortilleras tóxicas, como por ejemplo: las que acaban de romper con su novia (les llamo yo cariñosamente las bollera-lianas) y buscan desesperadamente pareja (esto suele acabar mal: regresan con la ex y te dejan tirada), las que lo han dejado durante «un tiempo» con su pareja y buscan sustituta para hacer más ameno el ratillo ese de soledad (y, por supuesto, casi todas vuelven); las que tienen novia, no tiene reparo en decirlo pero intentan algo contigo, «tanteando el terreno» (para saber si seguir con la otra o iniciar algo contigo); no olvidemos a las mentirosas compulsivas, las heterodivertidas \ heterocuriosas, las que no te dejan claro lo que quieren desde el primer momento, etc. Por supuesto que esto es inherente a la condición humana y también los heterosexuales sufren estas circunstancias. Pero, reitero, es un consejo, a modo de «pequeña guía» para saber a lo que te vas a enfrentar. Porque, por desgracia, toda esta fauna abunda. Y es peligrosa para la salud mental.
6) Prepararse para que te rompan el corazón: mientras pasa y no pasa el tiempo, mientras aparece (o no) esa persona que romperá tus esquemas, tendrás que aprender a aceptar el rechazo y los palos, por cualquier motivo. Por eso, esta experiencia es necesaria para vivir y tener en cuenta los ritmos. Si alguien te deja, ten un periodo de luto, no te enganches rápidamente a otra historia; si alguien muestra ya signos de que no le interesas, dale tiempo, dialógalo, y si no atiende a razones o parece que no te escucha, rompe la relación y sigue tu camino, que hay miles de mujeres que te esperan y son cien millones de veces mejores que esa que no te valora; que te pone los cuernos, no hay problema, no era para ti, lo pasarás mal, por supuesto, pero aprenderás a racionalizar tu afecto a la persona indicada. En el caso del físico: jamás permitas que ninguna te ridicule por tu aspecto físico, ni por tu forma de vestir. Un mal endémico del mundo bolleril es la endodiscriminación: compartiendo una diferencia como minoría, se etiquetan las unas a las otras cosa mala, y te «apartan» si no eres como ellas; si comparto mi experiencia, te diré algo: yo tenía un sobrepeso de la hostia, pero empecé a adelgazar y noté un cambio de actitud radical en todas ellas: de ser fea a deseable. Y ese tipo de gente tan superficial suele ser nociva, y por eso, me aparto de ellas.
Creo que no se me olvida nada. Eres joven: vive la vida. Ya llegará el amor. Ni te obsesiones.