Relájate, que si no lo vas a pasar fatal. Cuando yo me casé, una amiga se casó un par de meses antes y un primo tres semanas y no pasó nada. Para mí, mi boda fue la mejor. Para ellos, la suya. Y no pasa nada. No es una competición.
Los nervios porque todo el mundo esté a gusto y disfrute son inevitables, pero lo importante es que la boda sea de vuestro estilo y que recordéis ese día con cariño.