Madre mía, ¿tú te has leído?
Te ries de la chica en su cara faltándole al respeto y diciendo que no le debes nada, tonteas con tu ex, le sigues el juego y cuando él se arrepiente de algo que ha hecho mal pones en duda que no quiera volver contigo. Todo eso dejándonos muy claro que estás buenísima.
No parece ni que seas buena persona ni que en realidad te quieras un poquito.