Lo mismo suelo aconsejar a quienes todavía tienen madre. Creemos que va a estar con nosotros siempre, o al menos hasta verla viejita, pero la muerte sorprende cuando menos te lo esperas.
No vas a encontrar consuelo en nada. Despertarás algunas noches pensando que en el sueño está muerta y la realidad es que está viva.
Habrá días que te sientas hasta culpable por tener tú el privilegio de seguir viviendo y ella no.
Mi pareja es el que me saca de la pena.
Mucho ánimo.