Pues entonces yo he tenido mucha suerte. Me lo bajé después de separarme en plena pandemia, tuve mi perfil visible dos días, hable con gente y congenie con dos de ellos con los que seguí por wasap. Ahora llevo dos meses con uno de ellos que es un auténtico encanto y está macizo, y el otro se ha convertido en mi amigo de cañas con el que me rio a morir. Solo puedo decir… gracias tinder.