Cuando rompes una relación es completamente normal el comerte la cabeza pensando ese tipo de cosas. Al fin y al cabo una ruptura supone un gran cambio en tu vida. No te juzgues y date tiempo para que tu cabeza lo asimile todo.
Lo más importante y de lo que te puedes sentir orgullosa es que te has dado en la relación el lugar que merecías, y eso no es capaz de hacerlo todo el mundo.