Tu padre está encoñado, y no creo que haga falta decirle que ella está viviendo a su costa, está claro que su economía lo nota, y sólo él puede ponerle remedio, aunque estaría bien que tuviéseis una conversación tranquila con él para expresarle vuestra preocupación. (Con «tranquila» quiero decir sin poneros en contra de ella)
Espero que tu padre entre en razón antes de que pierda hasta la camisa, como le ha ocurrido a más de uno.