Yo me lo hice en 2014, y mi consejo es que lo lleves con la mayor naturalidad posible, no es algo de lo que esconderse, al contrario, es algo por lo que estar orgullosa ya que no es un proceso fácil, hay que pasar por mucho para poder llegar a dar ese paso, y el post operatorio sobre todo cuando empieces a comer no será sencillo, pero se pasa, y merece la pena, te lo digo de verdad. Desde mi experiencia te digo que jamás lo he escondido, salvo a la típica señora cotilla que no le importa en absoluto mi vida y no te pregunta con educación ni por tu bienestar, sino por puro cotilleo. Las cicatrices apenas se notan ya que se hace con laparoscopia. Así que a por ello, espero que te vaya muy bien de verdad, y cuando superes el post operatorio verás que ha merecido la pena y que no es algo que esconder.