Siento tus palabras como mias! Es tan difícil ser madre ( y las condiciones de confinamiento empeoran la psiquis aun más) yo llegue a odiar mi vida, a querer escapar, a gritar como una loca por la exigencia laboral y el cuidado de mi bebe. Y después llega la culpa, la culpa de tener un bebé sano e igual sentirse agotada, confundida y derrotada. En mi caso me ayudó la terapia, y algúnos minutos de cuidado personal, donde venía una amiga a casa por unos minutos y me podía bañar en paz o leer un poco. Ánimos bella!!! Que estamos sobreviviendo a una pandemia mundial y hacemos lo que podemos, ni más, ni menos.