Yo sufría desmayos, mareos, náuseas, falta de fuerza, dolor de piernas y calambres por la mala circulación, me ponía varias compresas porque se me desbordaba el flujo, y a veces me dolía de forma que no me podía mover.
Mi doctora me dijo que probara las anticonceptivas, que la cosa no era como antes y que encontraríamos unas que me fueran bien.
Tres meses tomé unas y me dejaban muy seca, me las cambió a otras y mano de santo. Mi vida cambió, calidad de vida, otro mundo distinto, sinceramente no me dejo de tomar las anticonceptivas porque me cago la pata abajo de pensar en volver a todo aquello