Yo siempre tuve claro que no los quiero, igual si hubiera tenido una relación de pareja larga y estable y la otra parte hubiera estado muy interesada me lo habría planteado, pero tampoco soy de relaciones largas, soy muy independiente y eso no se lleva bien con los compromisos a largo plazo y un hijo es de por vida. 40 años y de momento no me he arrepentido ni he dudado de ello.
Eso sí, a mis sobrinos me los como! Y por ellos estoy disponible siempre que puedo para liberar a sus padres un poco cuando lo necesitan, por que también veo que la decisión de tenerlos es valiente y comprometida y en la medida en que pueda quiero ayudar, y al fin y al cabo la familia está para eso.