Yo no tengo hijos ni los voy a tener. Es una decisión que tomé justo a los 30 y fue muy meditada y sopesando bien todo porque considero que es algo muy serio. Estamos hablando de vidas y de ser responsables de ellas: de educarlos y formarlos, de darles una estabilidad económica y emocional, de crearles un entorno seguro en el que sentirse protegidos y confiados. De inculcarles unos valores morales. Y por supuesto, ser capaces de llenar sus vidas de amor. De anteponer su bienestar y sus intereses a los tuyos propios.
Y es que considero que ser buen padre es muy sacrificado y hay que ser muy altruista y abnegado.
Quien teniendo todo esto en cuenta, se ve capaz y cree que podría asumir toda esta responsabilidad, adelante…pero si sabes que no podrás, que no estás preparado, mejor no hacerlo. Porque hacerlo por las razones equivocadas, como que no.
Así que mi consejo es que te lo pienses muy, muy bien.