Yo a lo único que esperaría es a estar fija… Básicamente porque empecé de una forma muy parecida a ti 🤗. Vivíamos en un piso muy barato con vistas a comprar una casa, mientras ahorrábamos. Mi marido ya era fijo, y cuando me hicieron fija a mí, me quedé embarazada antes de lo planeado. Así que ahí estábamos, en un piso con el suelo tan mal que la niña no podía gatear por fuera del tatami que compramos, pero muy felices. Como no tenemos ayuda de nadie (también diversas circunstancias) y mi marido tiene turnos de mañana-tarde-noche, yo me tuve que pedir una reducción de jornada, y la niña entró a la guardería. Con mucho esfuerzo, seguimos ahorrando, hasta que pudimos comprar la casa. Entre unas cosas y otras, la niña durmió en nuestra habitación hasta casi los cuatro años, y la cosa ha ido lo suficientemente bien como para animarnos y tener al segundo. En tu caso si a ti te hacen fija y al menos te entra un sueldo seguro en casa, tu marido puede quedarse con el bebé los primeros años (yo no lo hice porque mi trabajo es fijo, y al cobrar más mi marido, la reducción la cogí yo, y entre eso y el pagar la guardería tampoco es que quedara demasiado margen para mí..).
La cuestión es que el momento ideal será nunca, porque siempre va a haber algo que pagar, algo que hacer. Lo único que me parece temerario es no tener una entrada de dinero estable, pero teniendo eso, el comprar una casa puede tardar más o tardar menos, pero eso no te impide ser feliz y disfrutar de lo que te da la vida, aunque sea en un piso pequeño