Por cierto, Lu y Moli, estoy segura de que vuestros consejos tienen la mejor intención del mundo, pero creo que no ayudan demasiado…
Cuando estás bien es fácil fijarte unos objetivos, comprometerte y cumplirlos.
Cuando no estás tan bien… por mucho que quieras ni tu cuerpo ni tu mente son capaces de hacer nada. Es una sensación muy desagradable y difícil de entender si no la has vivido. Y si te fijas esas metas no vas a cumplirlas, porque de verdad que no puedes, pero al no hacerlo sientes que te estás fallando a ti misma, te frustras y es todo mucho peor. Al menos en mi caso ha sido así.
Creo que en estas circunstancias es mucho más importante aceptar lo que estamos viviendo, escucharnos y permitirnos estar mal… para poder estar mejor.
Un beso a todas. :)