Añadiendo a lo que ya explicado Filipa, a veces también es algo habitual en víctimas de violación, abuso, etc., y se usa como una forma -no la mejor ni la más óptima, desde luego- de lidiar con el trauma.
No tiene porqué ser su caso, claro, simplemente hay razones más allá de poner directamente el grito en el cielo (lo digo por los demás comentarios).