Lleva cinco años pegándote palizas y no quiere pedir ayuda, es decir, no quiere cambiar. ¿Cómo sabes que no va a ir a más? ¿O que no va a pegar a tus hijos? A lo mejor lees esto y piensas «eso él no lo haría nunca», pero seguro que nunca pensaste que te iba a pojer la mano encima a ti. Mereces estar tranquila y segura, NO ES NORMAL QUE TU PAREJA TE AGREDA. Y por tus hijos, que pueden llegar a normalizar el maltrato y convertirse en su padre o en ti, la víctima. ¿Te gustaría ver a tus hijos siendo víctimas de sus parejas por mucho que les quieran? Denuncia y empieza a mirar solo por tus hijos y por ti, que estás sintiendo pena por un adulto que recurre a la violencia habitualmente y no quiere cambiar.
Muchísimo ánimo.