Ha sido el quién me lo ha contado. Supongo que le pesaba tanto que necesitaba soltarlo, a pesar de saber cuáles serían las consecuencias.
Sigo en estado de shock, hubiera puesto la mano en el fuego por él.
Siempre pensé que el amor de mi vida iba a ser una persona que nunca me hiciera daño, y no esto.