Ve a su casa de vez en cuando y échale una mano, entre las dos es más fácil. Sí ha llegado a ese punto es que recoger un plato le cuesta un mundo. Entre cafecito de amigas habla con ella y con mucho cariño sugiérele ir a terapia. Cuando se juzgue mientras recogéis no la dejes caer en eso, dile amablemente que lo está solucionando y que tú vas a estar ahí para echarle una mano. Sé que puede sonar a cargarte con responsabilidades pero las amigas nos tenemos que ayudar y muchas veces a la familia no la hacemos caso o lo gestionan diferente. Mucho ánimo y fuerza para las tres